Para decorar tu casa, empieza despejando y organizando, usa colores neutros para ampliar espacios y luego añade acentos de color; incorpora plantas, juega con texturas naturales y agrupa objetos decorativos en bandejas para crear puntos focales, sin olvidar la iluminación y la renovación de accesorios para un toque personal y elegante.
1. Empieza por lo básico
2. El poder del color y la luz
Colores neutros:
Usa blancos, beiges, grises o marfiles para paredes y bases, ya que amplían y dan calma. Luego, introduce colores oscuros o vibrantes en detalles.
Iluminación:
Cambia bombillas por unas con la temperatura de color adecuada o haz tus propias lámparas con jarrones y pantallas para un toque cálido y económico.
3. Texturas y elementos naturales
Textiles naturales:
Incorpora lino, algodón y lana en cojines, mantas y cestas para calidez y elegancia.
Plantas y flores:
Son un recurso vital para añadir vida. Usa jarrones altos con ramas en la entrada o jarrones pequeños para mesas auxiliares.
Madera:
Combina la calidez de la madera con otros materiales para un gran acierto decorativo.
4. Detalles y accesorios que marcan la diferencia
Agrupa objetos:
En lugar de esparcir cosas, agrupa 3 elementos (ej. vela, jarrón, libro) en bandejas para crear puntos focales interesantes.
Repisas y paredes:
Rellena esquinas vacías con plantas altas, lámparas llamativas o estanterías decoradas. Evita el exceso, guarda y redecora por temporada.
Jarrrones:
Son versátiles y elegantes, ya sea con flores, ramas o simplemente como pieza decorativa en cualquier rincón.
Galerías de arte:
Crea galerías de cuadros, fotos o ilustraciones para dar un toque personal y "de museo" a una pared.
5. Toques de lujo (sin gastar mucho)